Incertidumbre

El futuro -según noticias del Olimpo- no será nunca más predecible. Es incierto -dicen los fósiles del siglo XX-, inestable, inseguro, perverso, arrogante, narcisista, nebuloso y mortal. El futuro sigue ahora el sinuoso camino de la serpiente, pero sin dejar huella. Mágico, impaciente, confuso, hiperbólico, surrealista, rayando en la fantasía, la mítica, se mejora día tras día -sugieren los posmodernos-, avanza y retrocede. Es la realidad divisada a través de cortinas de pequeños espejos, de lentejuelas, de simple humo. El futuro ahora se diluye en verso libre, en la lírica de sus acciones… se vuelve ficción.

   El relato no ha muerto – auguran los entusiastas-, solo nos falta memoria.

7.1968
One: Number 31 – Jackson Pollock