Dueño soy de mis pestañas.

Texto inspirado en experiencias personales y el poema “Soy dueña del universo” de Guadalupe «Pita» Amor.

………….

Me gusta verme, admirarme, proyectar en mis tacones aspiraciones secretas, deseos de escenario y de brillante lentenjuela. Observo esta desnudes que en otros mundos no se me permite, pero que ahora es mía, mía de mi cuerpo y mis deseos, de los afectos de quienes yo pretenda, de mis miedos vencidos, de la seguridad que repentinamente poseo a través de mis caderas, los pasos de acero de mis piernas; y lo quiero todo, todo y a todos viéndome desde la pista, sintiéndome lejana y arrogante, déspota, segura, divina, absolutista, poderosa y audaz como una perra.

Y yo, como «Guadalupe Teresa Amor Schmidtlein» dueño soy de mis pestañas…

Como dueño de las ansiedades que me desvisten y revisten cada noche de bruma, de espejismos y espectáculo. Me maquillo para Afrodita volviéndome vitral de mis obsesiones y en cada entalle, en cada transparencia del vestuario… mis libertades. Entonces me descarno este traje de niño/niña decente, maloliente y me vuelvo puta. Porque de las putas es el reino de los cielos al que aspira mi entrepierna, este sexo que nocturno brota como flor de Nochebuena.

Y yo, como «Pita, mi Pitita» dueño soy del universo…

Y de los astros y los soles que me invento, dueño soy del firmamento de luces esta noche, que de un centro nocturno brotan mundos paralelos; bullentes, como en el principio de los tiempos y de los hombres y las religiones, del pecado original y la virtud ignota, del ángel caído que acaricia mis intenciones y las vuelve lumbre, mis manos de lumbre, mis cabellos y mis ojos y mis labios que escupen lumbre. Me deshago, me desconozco y me seduzco; este espejo de camerino que se ríe a carcajadas y me hechiza con su maldito reflejo.

Y yo, como «Guadalupe “Pita” Amor» me vuelto otro(a)

Me transformo, quimera de mis pasiones, de mis lujurias, de esta vasta inteligencia de bruja que me vuelve pitonisa de mi propio destino, y adelantada a los tiempos, en tácito pacto con mis infiernos sentencio libertad. Libre el albedrío, libres mis pezones y mis muslos, libres mis movimientos de hombre/mujer/dragón/serpiente, libres mis intimas perversiones de chacal, de hiena, de gata. Este hambre de hombre, de triunfo y de furtivas miradas. Esta ansiedad de belleza inusitada al amparo de la luna, de oscura vanidad y ambición de discoteca. Este soy yo en mis noches de travestismo, de eterna dragola diva y de la más lúcida de mis verdades.

Dueño —solo esta noche— soy de mi.

a34415acd4b2676a90419fe9ae9057f0

 

Anuncios

Por mi ventana… la tarde

Por mi ventana entra ésta tarde, y la otra de ayer y todas las que caben a través de los ojos de mi casa, donde lánguida se posa su blancuzca luz de ocaso, serena.

No entran las noches sigilosas ni las mañanas completas porque entreabiertas las persianas las hacen gotear, de a poquitos, filtrando una vastedad de espejos y prismas.

No entran nocturnas nieblas ni matinales vacíos en esta casa hecha para historias carentes de finales y principios, porque de tardes está hecho el presente, de cuervos trinos su lírica en tenue luz, rojiza plenitud de un sol que sueña despierto.

Cae dorada la brasa sobre el ventanal de entre mis cuencas, y escribo con la mirada fija a todos sus afueras; observando levitar fantasmales transeúntes cual asteroides en elípticas órbitas de un espacio-tiempo austral, constantes y repetidos de paradojas, en espejismos sus muchas vidas que resultan una contada mil veces en acertijos, pero vividas tan ignotas como las ilusas gotas de lluvia atrapadas anochecidas sobre el cristal.

Y otra vez, vuelve una luz-canto de ave murmurando otro relato.

Por mi ventana entra áurea la poética belleza del mundo, y en su silueta de tarde, atrapada, titubeante, me entrega todo su rosáceo esplendor.

……..

a9a0c184c7bde41326514c69cb9ce5fd-1

 

A mi madre…

Un feliz Día de las Madres a todos. 

…..

Te dije lo que tenía que decirte pero sin aproximarte a la verdad por que no puedo, ¿cómo explicarte con mis memorias, mis pensamientos, mis múltiples infancias, mis fantasmas y tristezas todo esto que guardo, que yo mismo me sigo explicando?

¿Cómo narrar en nuestro lenguaje los miedos y glorias que te perdiste?

Me he preguntado muchas veces si algún día me conocerás como yo hubiese deseado, si alcanzarías a ver desde tu espejo mi reflejo, aunque la respuesta la tengo ya. Entonces, solo me resta llenarme de ti cuando te abrazo e imaginarme que fuiste la que necesité, y así quererte incluso un poco más de lo que ya te amo.

Aunque deje en el tintero la otra mitad de mi.

 

345fb58e8f7fcb6dc3e2aabdfde90d2e
Oswaldo Guayasamín

A mi niño…

Un feliz Día del Niño a todos. 

Si tu supieras todo lo que la vida te depara en el mañana, mi querido niño, te pondrías triste. Por que no existen las aventuras por el mundo como las imaginaste, ni todas esas riquezas que ambicionaste o la tan ansiada fama con la que ahora sueñas justo antes de dormir ¿Cómo explicarte que la felicidad ¡ha, mi pequeño! se aprecia tan diferente desde aquí, éste rincón extraño llamado futuro? Pero no te pongas triste, por que a cambio —tienes que saber y espero pongas atención— el futuro resulta en si mismo como las fantasías de tus cuentos a los que aludes inverosímiles significados, o como esos poemas que relees neciamente aunque aun no del todo los entiendas. El futuro si te sorprenderá, mucho, pero de forma inesperada. Otras serán tus aventuras y de otros valores tus riquezas. Gozarás una felicidad que, no sé si sea mejor de la que imaginamos, pero será real.

Ya no te preocupes tanto —he aquí un secreto— y disfruta de ser quien eres; no te de miedo ver dentro de ti, de esa cabeza que todo lo piensa en preguntas, la mayoría sin respuesta; constrúyete fuerte —como tus dinosaurios— para ese futuro especial que te aguarda, que no será fácil pero si completamente tuyo.

Ya no busques más donde no encontrarás nada, mi niño y busca donde sabes que se esconde tu sonrisa. 

dc98483094dc8016bd731cb9985ddcdc

 

Mi Lengua Nativa

Mi lengua se sostiene en latinismos, se enreda en arabismos y de anglicismos bebe sedienta en los ríos que surcan las planicies, los valles y montañas de la América septentrional. Fue del más violento de los vórtices lingüísticos que mi lengua surgió pausada, altiva y de palabras largas, de gramática rigurosa, metáforas que saben a rosa y poesía excepcional.

Sus acentos; se bifurcan y se mezclan inconscientes y lentos se enriquecen de dialectos y regionalismos. No sabe de muros ni océanos ni distancias; cruza a paso firme las fronteras, se confunden las banderas y al final, se sostiene de un tronco milenario que no conoce el límite del cielo que lo cubre, por que la tierra que lo rodea es fértil y los vientos que lo mecen un abrazo gentil.

Mi lengua es nativa de la historia y de los imperios, de la suerte de una Europa convulsionada entre guerras dinásticas, intrigas papales y ecos protestantes. Atrapada entre los vientos de la modernidad renacentista con reminiscencias bizantinas y el ocaso de un invierno medieval. Así, el ultimo suspiro del siglo XV selló triunfal el destino ineluctable de una Europa global, y Antonio de Nebrija hacia lo propio otorgándole al Castellano la primera de sus sólidas columnas; “La gramática Castellana” (Grammatica Antonii Nebrissensis) legitimando la hegemonía de la lengua castellana sobre los reinos de la península ibérica. 

Rómulo bebió de Luperca el dulce néctar de la vida como la hispanidad bebe de sus hablantes su fuerza vital. Nuestra lengua nace del latín vulgar como la mas hambrienta de sus vástagos y por consecuencia; la más extendida de las lenguas romances, cuyos orígenes indoeuropeos son la raíz primera de nuestra visión occidental. El resto, pertenece ya a la memoria colectiva de la historia.

220px-Grammatica_Nebrissensis

El termino Hispanidad es en sí mismo plural y complejo, su origen lingüístico provisto —a fuerza de batalla— de connotaciones étnicas, geográficas y culturales vislumbra un futuro expansivo y del más largo alcance. Más allá de las centenarias páginas de la Real Academia de la Lengua Española, la hispanidad fluye vívida desde las fauces del Niágara hasta el Río de la Plata, de lo alto del Castillo de Chapultepec a las galerías del Museo del Prado, de las Islas Filipinas a la Guinea Ecuatorial. En ambos hemisferios y en todas direcciones, nuestra lengua se enraíza y entrelaza en la propia identidad de quienes la hablamos, somos el resultado de más de mil años de efervescencia cultural, la amalgama perfecta de civilizaciones, lenguas y dialectos, cosmogonías, arte y literatura universal.

He ahí la importancia de establecer un mayor vínculo con nuestro idioma, de entender su origen, desde su impulso primigenio de comunicación hasta la vastedad de un legado que se transforma día con día, de aceptar como herencia el firme compromiso de compartirla y no reducirla a un simple concepto individual. No existe la “identidad hispana” como tal, existen las múltiples identidades hispanas; todas diferentes, todas ricas, complejas y diversas y son nuestras voces las que las enriquecen, nuestros pies el dulce fruto que las expanden.

Por lo tanto:

“Que nuestra lengua fluya poderosa a través del trueno de nuestras gargantas, que nuestra voz se escuche en palabras mas allá del límite de nuestros ecos y del seno de cada identidad germine gloriosa… la nueva hispanidad”.

tmp655675498994597889

Los cuerpos


…..

Los cuerpos se entrelazan ignorantes de su naturaleza asesina, inocentes de su genetica rabiosa, de la perversidad que los impulsa a transmutarse en lo salvaje atravesando lo salvaje. Yo… como uno de esos cuerpos; me declaro no culpable. Y si es que gano la batalla, si logro descuartizar con garras y dientes la otra humanidad, me declaro no culpable de sentir placer, en el hermoso e infame acto de constricción.

…..


Cataclismo en la calle Pine.

Me dijiste en un parpadeo más de lo que hubieses querido decir

yo en cambio…

te dije en una mirada menos de lo que te hubiese querido gritar

mis manos en los bolsillos, las tuyas sueltas como ramas

dibujas una media sonrisa, yo solo bajo la mirada

tu paso se torna lento, el mío torpe

ya no estás tan lejos

y en el cruze…

un roce. 

 

c8733ec98562d759123dfc33cfd57de1